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Ten la miente abierta, “Think outside the Box”

Think outside the box es una expresión inglesa que se refiere a pensar fuera lo “normal”. Muchas veces ante problemas difíciles, no se requieren soluciones complicadas, simplemente basta con que sean ingeniosas. Así que os contaré un par de historias que lo demuestran:

Problema 1:

La NASA descubrió que no se podía escribir en gravedad cero ya que la tinta no bajaría hasta la superficie que se deseaba escribir.

Solución A: La NASA destinó 6M de dólares y tardó 6 años en conseguir un bolígrafo que escribiese en gravedad cero, al revés, bajo el agua, sobre cualquier superficie (incluido vidrio) y que trabajase en un amplio rango de temperaturas (de 0ºC a 300ºC).

Solución B: Los rusos simplemente usaron el lápiz.

Problema 2:

Una cadena de cosmética en Japón fabricaba y distribuía pastillas de jabón en cajas, pero había un porcentaje de cajas que curiosamente quedaban vacías. Un día recibieron una queja que les llevó a darse cuenta del problema. Al ser una gran cadena distintas fabricas tenían el mismo problema. Para encontrar una solución todas trabajaban en el problema.

Solución A: Distintas fábricas estuvieron manejando las opciones de rayos X controlados por una persona, sistemas informáticos complejos…

Solución B: A un empleado que se le dijo el problema lo solucionó llevando un ventilador que apuntase a las cajas de jabón. Haciendo que las vacías saliesen volando.

Problema 3:

Un gran mánager hotelero fue un verano a la India a pasar las vacaciones. Como le gustó tanto al siguiente año volvió al mismo hotel a pasar el verano otra vez. Cuando llegó al hotel, el empleado le dijo: “Bienvenido otra vez, que alegría de verlo de vuelta en nuestro hotel”. El hombre sorprendido dedujo que no se acordaban de él, pero le gustó que supieran que ya había estado en el hotel. Así que decidió implementar un sistema para saber si los clientes ya habían estado en el hotel o no.

Solución A: El multimillonario compró cámaras de reconocimiento facial que supieran si ya había estado anteriormente en microsegundos. Además adquirió el software específico y formó sus empleados con las nuevas herramientas. El coste aproximado fue de 2,5M de dólares.

Solución B: El recepcionista indio lo que hacía era tener un acuerdo con los taxistas que llevaban los huéspedes al hotel para que les preguntaran si ya habían estado en este. Cuando llegaba el taxista a recepción con el equipaje hacia un señal indicándole al recepcionista si ya se había alojado o no el turista, y de este modo ganaba una propina.

Esto son tres ejemplos que nos hacen reflexionar y dar cuenta de que no debemos pensar de un modo convencional, sino aportarle imaginación a la solución. Think outside the box my friend 😉