Siempre esos dos minutos…

Estaba leyendo el blog de Susana Valien y realmente me he encontrado con esta maravillosa pieza de reflexión…

Realmente a lo largo del día vemos muchas personas, interactuamos con pocas, y casi nunca hablamos con gente desconocida. Aunque posiblemente estemos la mayor parte rodeados de gente desconocida.

Cada persona es un mundo, una forma de hacer, unas ideas, un punto de vista, un momento…

Como dice Susana, muchos bajamos las escaleras a tal velocidad que al mínimo despiste nos partimos la crisma, sólo por no perder el metro, aunque sepamos que en 2min volverá a pasar otro.

Dos minutos es el tiempo que pasas en el andén, dos minutos es el tiempo que tienes ese hombre al lado, dos minutos se soledad acompañada, dos minutos eternos, dos minutos perdidos, dos minutos es el tiempo que pasa sin hacer nada, dos minutos es el tiempo suficiente para llegar justo como siempre, dos minutos es el tiempo para ir con prisas.

Aunque en menos de dos minutos se han perdido amores, amistades, familiares.

En dos minutos hemos dejado de conocer gente nueva, gente maravillosa, historias diferentes, anécdotas, pero lo mas importante hemos desperdiciado una oportunidad para alegrarnos el día…

Esa chica, si la de hoy, con la que has cruzado miradas, no le has visto algo? Estas seguro? Piensa no os habéis cruzado miradas solo una vez… Tenia algo que te atraía, sabes que has desperdiciado la oportunidad de hablar con ella, sabes que te hubiera alegrado la mañana aunque ya sabías que no os hubieras vuelto a ver nunca más, o si?

Luego con motivos muchas veces en casa, sentimos ese vacío existencial, esa sensación que nos falta alguien. No crees que hubiera merecido la pena hablar con ella?

Muy bien eres tímido, has oído el hombre de la guitarra en el pasillo de intercambio? No? Será que ni te has fijado… Pues había un hombre, aunque no era joven tocaba como el primer día. No se le veía amargado, no se le veía estresado, y a pesar de eso, pasa con unos pocos euros al día. Mañana cuando pases por ahí fíjate, escucha la música, percibe los sentimientos que te causa la melodía, dele algo de calderilla si consideras oportuno. Te ha alegrado el día y se lo habrás alegrado a él.

Si no estás de humor intenta que no se note, intenta que pase desapercibido, tus compañeros no tienen la culpa. Si fuera al revés lo agradecerías.

Aprovecha ese tiempo muerto que tienes después de cenar para llamar a alguien, a un buen amigo, escucha su voz, pídele que te explique esa anécdota que siempre cuenta como si fuera la primera vez pero que ya te sabes de memoria. Juega con tus hijos, monta un playmobil, ah! Y no te olvides de que un barco pirata debe tener antena parabólica.

Abraza tu mujer, acariciarla pídele que te explique que tal el día, que se desahogue, los dos sabemos que esa compañera no es muy trabajadora. Cuando haya terminado cuéntale que has hecho hoy, explícaselo como si entendiera tu trabajo.

Eso es una vida humana, dónde las interacciones valen la pena, dónde las interacciones son nuestra razón de vivir. Una vida en soledad no es vida, es permanecer en soledad hasta morir. Para vivir sin sentir ya existen las máquinas, y creo que lo hacen algo mejor que tú. Intentar ser feliz no cuesta nada, solo es cuestión de quererlo ser, estás dispuesto? Pues aprovecha que mañana es el primer día del resto de tu vida!

 

 

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